Blog

ROMANCE XIII EN QUE DOÑA URRACA RECUERDA CUANDO EL CID SE CRIABA CON ELLA EN SU PALACIO EN ZAMORA

05.12.2011 14:31

 —¡Afuera, afuera, Rodrigo,   el soberbio castellano!
Acordársete debría   de aquel buen tiempo pasado
que te armaron caballero   en el altar de Santiago,
cuando el rey fue tu padrino,   tú, Rodrigo, el ahijado;
mi padre te dio las armas,   mi madre te dio el caballo,
yo te calcé espuela de oro   porque fueses más honrado;
pensando casar contigo,   ¡no lo quiso mi pecado!,
casástete con Jimena,   hija del conde Lozano;
con ella hubiste dineros,   conmigo hubieras estados;
dejaste hija de rey   por tomar la de un vasallo.

 En oír esto Rodrigo   volvióse mal angustiado:
—¡Afuera, afuera, los míos,   los de a pie y los de a caballo,
pues de aquella torre mocha   una vira me han tirado!,
no traía el asta hierro,   el corazón me ha pasado;
¡ya ningún remedio siento,   sino vivir más penado!

ROMANCE DE ABENÁMAR

05.12.2011 14:30

—¡Abenámar, Abenámar,   moro de la morería,
el día que tú naciste   grandes señales había!
Estaba la mar en calma,   la luna estaba crecida,
moro que en tal signo nace   no debe decir mentira.

Allí respondiera el moro,   bien oiréis lo que diría:
—Yo te lo diré, señor,   aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de un moro   y una cristiana cautiva;
siendo yo niño y muchacho   mi madre me lo decía
que mentira no dijese,   que era grande villanía:
por tanto, pregunta, rey,   que la verdad te diría.
—Yo te agradezco, Abenámar,   aquesa tu cortesía.
¿Qué castillos son aquéllos?   ¡Altos son y relucían!

—El Alhambra era, señor,   y la otra la mezquita,
los otros los Alixares,   labrados a maravilla.
El moro que los labraba   cien doblas ganaba al día,
y el día que no los labra,   otras tantas se perdía.
El otro es Generalife,   huerta que par no tenía;
el otro Torres Bermejas,   castillo de gran valía.
Allí habló el rey don Juan,   bien oiréis lo que decía:
—Si tú quisieses, Granada,   contigo me casaría;
daréte en arras y dote   a Córdoba y a Sevilla.
—Casada soy, rey don Juan,   casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene   muy grande bien me quería.

LA VENGANZA DE MUDARRA

05.12.2011 14:29

A cazar va don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara:

con la grande siesta que hace   arrimádose ha a una haya,
maldiciendo a Mudarrillo,   hijo de la renegada,
que si a las manos le hubiese,   que le sacaría el alma.
El señor estando en esto,   Mudarrillo que asomaba.
—Dios te salve, caballero,   debajo la verde haya.
—Así haga a ti, escudero,   buena sea tu llegada.
—Dígasme tú, el caballero,   ¿cómo era la tu gracia?
—A mí dicen don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara,
cuñado de Gonzalo Gustos,   hermano de doña Sancha;
por sobrinos me los hube   los siete infantes de Salas;
espero aquí a Mudarrillo,   hijo de la renegada;
si delante lo tuviese,   yo le sacaría el alma.
—Si a ti te dicen don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara,
a mí Mudarra González,   hijo de la renegada;
de Gonzalo Gustos hijo   y anado de doña Sancha;
por hermanos me los hube   los siete infantes de Salas.
Tú los vendiste, traidor,   en el val de Arabiana,
mas si Dios a mí me ayuda,   aquí dejarás el alma.
—Espéresme, don Gonzalo,   iré a tomar las mis armas.
—El espera que tú diste   a los infantes de Lara,
aquí morirás, traidor,   enemigo de doña Sancha.

Primer blog

13.11.2011 21:41

Hoy hemos lanzado nuestro nuevo blog. ¡Sigue atento! Te mantendremos informado. Puedes leer los nuevos mensajes de este blog a través del feed RSS.

Etiquetas

La lista de etiquetas está vacía.